Though I'm sorrounded by the crowd, I am a boy who walks alone...

14/8/10

Caída libre

Caemos.
Como paracaidistas de élite, como gotas de lluvia precipitándose en un ademán melancólico contra ese obstáculo insondable que es el suelo.
Mientras caemos nuestro corazón se desboca, dejando salir todo lo que nos guardamos dentro, todo lo que nos enerva, carcome o duele.
Estamos expuestos, desatados, y es por eso que gritamos.
Abrimos los paracaídas, remiendos hechos de excusas, de justificaciones para ocultar lo que somos.
Y ese paracaídas, esa máscara, nos protege del golpe letal, el que liquida nuestra vida sin más sonido que un "PAF"


Caigo.
Caigo como un meteorito en llamas, como una bola de nieve desde lo alto.
Como el meteorito y la bola de nieve, me consumo, me quemo, me derrito durante mi recorrido, ya sea por la atmósfera o por la contaminación que me intoxica a mi paso.
Y por eso desaparezco.

Caigo, caigo sin más. He renunciado al paracaídas en busca de algo más. Algo distinto y poderoso que me arranque del abrazo del tedio.
Sentimientos. Sentimientos en estado puro, no refrenados por el dique de la apariencia o la rigidez de las patéticas convenciones sociales.
Emoción, excitación. Euforia. Placer.
Fuego, agua.
Amor.

Caigo sin paracaídas a un mundo frío, y a veces con una realidad tan dura como el hierro. Aplastado, magullado y con el alma partida en tantas porciones como estrellas en el cielo.



...Y es entonces, cuando estoy muerto para el mundo y para ella, cuando me pregunto si valió la pena.





Alex

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